Mostrando entradas con la etiqueta Pbro. Mario N. Villanueva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pbro. Mario N. Villanueva. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de junio de 2012

La Vocación como un proceso para toda la vida


1. Naturaleza e importancia de la formación sacerdotal

En el diccionario del Sacerdocio, en el punto que habla sobre la Relevancia teológica del concepto, se afirma:

La vida cristiana, de la que la vida sacerdotal es una concreción, tiene una doble estructura, progresivo-dinámica e histórico-experiencial, es asentimiento que madura a lo largo de un camino constante, adhesión mental-afectivo-volitiva que sólo se produce al cabo de un largo proceso. El sí histórico, dado el día de la ordenación, es un sí que se prolonga y se hace real a lo largo de la historicidad personal. En este sentido el sí es un proceso de maduración, un largo y lento peregrinar hacia la Patria donde el creyente presbítero alcanzará la plena realización, identidad. Según esto, la vida sacerdotal será un proceso progresivo de asimilación de los sentimientos del Buen Pastor, que se preocupa por sus ovejas y quiere salvar a todas .

Se trata de un proceso que nos lleva a una maduración que conlleva diferentes etapas y que afecta toda nuestra vida. Por eso es muy importante que vayamos conociendo los diferentes aspectos y matices con los cuales se va presentando durante la dinámica de maduración hacia la propia identidad y la configuración con Jesucristo buen Pastor. Se trata de llegar a la configuración con los sentimiento del Hijo, es decir de Jesucristo en su relación con Dios Padre. Para poder entender la consecuencia que se deriva en la misión (pastoreo) es necesario saber a que soy llamado (filiación) es decir la identificación con el Hijo de Dios y a través de él nuestra participación en dicha filiación divina.

De esta manera podemos ver que toda vocación, corresponde a un proceso vitalicio, como a continuación exponemos en esta cita:

Si esto es así, si tal es el fin de la vocación sacerdotal, la formación no es ya sólo camino propedéutico, pedagogía que prepara para asumir una identidad y las obligaciones ligadas a ella, sino que se convierte directamente en teología, en un modo teológico de pensar y definir la misma consagración a Dios, es decir, en un lento y progresivo proceso de formación en nosotros del hombre nuevo, o de un corazón humano capaz de asumir los sentimientos divinos, de latir al ritmo del corazón de Dios. La vida del presbítero, en definitiva, es formación en sí misma; la formación entonces, ya no es una exigencia extrínseca, sino la que la define intrínsecamente. Las razones funcionales: tácticas y/o estratégicas, han de dejar paso a las razones estructurales, teológicas (PDV 70) .



martes, 5 de junio de 2012

Importancia de la Formación

Preparación para la vida ministerial


La vida no es fácil, creo que todos podemos coincidir en ello, el mundo se presenta de una manera especialmente desafiante. Todos los tiempos han tenido sus propios retos, y nos corresponde a nosotros desarrollarnos en este tiempo, sin olvidar que juntos hacemos la historia. Se comienza con la propia historia, sin pretender cambiar el mundo, sino convertirse verdaderamente en discípulos de Jesús el Maestro, el verdadero formador.

La importancia de la formación

Toda formación humana es muy importante, implica un verdadero compromiso, no solamente de los formadores, sino del formando, de una manera explícita dentro de un marco de disponibilidad y docibilidad. No es tarea fácil, ya que implica un verdadero compromiso de ambas partes (formando y formador), y en este caminar juntos, se va discerniendo la voluntad de Dios. Por ello que es muy importante dentro de la formación sacerdotal en el seminario, y después en la formación permanente, se cuente con un instrumento que sea útil en el crecimiento de la persona en todas las áreas que se laboran en el seminario (humano, espiritual, intelectual y pastoral) de tal manera, que en la medida en que se vaya desarrollando, al ritmo de los años escolares y de las etapas de formación: propedéutico – filosofía – teología, el formando vaya tomando conciencia de sus propias fortalezas y debilidades, y con el acompañamiento adecuado de parte de los formadores y del equipo profesional que les apoya, pueda ir desarrollando sus potencialidades y subsanando sus deficiencias. Así, el formando, al ser más consciente de su realidad, será más responsable al llamado de Dios a la vida sacerdotal ministerial.

La importancia del acompañamiento y del discernimiento vocacional

Un proyecto de acompañamiento y discernimiento vocacional adecuado, enmarcado en un proyecto personal de vida, auxiliará de una manera notable en la madurez psicológica, espiritual y social del formando, haciéndolo más responsable de su desenvolvimiento como persona y como creyente. Podrá comunicar de manera clara y ordenada sus propios pensamientos, sus aspiraciones, así como sus momentos de incertidumbre o duda, fomentando realmente en él, una edificación sólida en los valores del Reino de Dios.

El Proyecto Personal de Vida

Revaloremos el proyecto personal de vida en nuestros seminarios, como el instrumento eficaz que permite, con la ayuda de Dios, la edificación de la propia vida sobre una base sólida, como la casa cimentada sobre la roca, la roca que es Cristo.



jueves, 24 de mayo de 2012

Acompañamiento y Discernimiento Vocacional

Planteamiento


1. Lo primero que quiero expresar, es la decisión de abordar este tema sobre el acompañamiento y el discernimiento vocacional, ya que, yo mismo realicé y realizo este camino en la vocación al ministerio sacerdotal, donde reconozco que fueron varias las personas que me acompañaron durante este proceso, pero mejor aún: son varias las personas que me acompañan en mi propio discernimiento vocacional, porque la etapa del seminario es eso, una etapa, tal vez la más importante, porque allí es donde se ponen los cimientos para un buen desarrollo vocacional. La formación, es para toda la vida, incluyendo la propia muerte que también es una enseñanza.

2. Con este trabajo quiero expresar mi reconocimiento a las personas que me acompañaron en mi propio discernimiento vocacional, lo hayan hecho por amistad y/o por la labor que prestaban en el Seminario. A todas ellas mi agradecimiento, porque reconozco que en el llamado que Dios hace, él mismo se hace presente y nos hace partícipes en esta dinámica de amor.

Preparación para la vida ministerial


3. La vida no es fácil, creo que todos podemos coincidir en ello, el mundo se presenta de una manera especialmente desafiante. Todos los tiempos han tenido sus propios retos, y nos corresponde a nosotros desarrollarnos en este tiempo, sin olvidar que juntos hacemos la historia. Se comienza con la propia historia, sin pretender cambiar el mundo, sino convertirse verdaderamente en discípulos de Jesús el Maestro, el verdadero formador.

La importancia de la formación

4. Toda formación humana es muy importante, implica un verdadero compromiso, no solamente de los formadores, sino del formando, de una manera explícita dentro de un marco de disponibilidad y docibilidad. No es tarea fácil, ya que implica un verdadero compromiso de ambas partes (formando y formador), y en este caminar juntos, se va discerniendo la voluntad de Dios. Por ello que es muy importante dentro de la formación sacerdotal en el seminario, y después en la formación permanente, se cuente con un instrumento que sea útil en el crecimiento de la persona en todas las áreas que se laboran en el seminario (humano, espiritual, intelectual y pastoral) de tal manera, que en la medida en que se vaya desarrollando, al ritmo de los años escolares y de las etapas de formación: propedéutico – filosofía – teología, el formando vaya tomando conciencia de sus propias fortalezas y debilidades, y con el acompañamiento adecuado de parte de los formadores y del equipo profesional que les apoya, pueda ir desarrollando sus potencialidades y subsanando sus deficiencias. Así, el formando, al ser más consciente de su realidad, será más responsable al llamado de Dios a la vida sacerdotal ministerial.

La importancia del acompañamiento y del discernimiento vocacional

5. Un proyecto de acompañamiento y discernimiento vocacional adecuado, enmarcado en un proyecto personal de vida, auxiliará de una manera notable en la madurez psicológica, espiritual y social del formando, haciéndolo más responsable de su desenvolvimiento como persona y como creyente. Podrá comunicar de manera clara y ordenada sus propios pensamientos, sus aspiraciones, así como sus momentos de incertidumbre o duda, fomentando realmente en él, una edificación sólida en los valores del Reino de Dios.

El Proyecto Personal de Vida

6. Revaloremos el proyecto personal de vida en nuestros seminarios, como el instrumento eficaz que permite, con la ayuda de Dios, la edificación de la propia vida sobre una base sólida, como la casa cimentada sobre la roca, la roca que es Cristo.
___________________________________________________________________

La presente aportación está basada en la tesis sobre "Acompañamiento y Discernimiento Vocacional" la iré presentando paulatinamente.

Invito a que participen en este blog con información pertinente a la formación sacerdotal. Dios los bendiga.