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lunes, 11 de junio de 2012

Concluyendo sobre el Simposio sobre Abuso Sexual

IMPRESIONES POSTERIORES


Por Pbro. José de Jesús Robelo C.
Diócesis de san Juan de los Lagos
Al terminar el encuentro, el padre François Dumortier S.J., rector de la Universidad Gregoriana, compartió su esperanza de que este encuentro haya sido un paso hacia la curación y prevención de la terrible herida de los abusos contra los menores. Y precisó que «no se trató meramente de un congreso universitario, sino también de una ocasión de espiritualidad a través de los diversos momentos: de las conferencias a las celebraciones, momentos de silencio y de palabra, para escuchar y reflexionar, de interioridad y de oración». Indicó, además, que «en el caso de los abusos sexuales hay una situación que no solamente tenemos que reconocer y enfrentar, sino que además nos lleva a actuar. Esperamos que esto pueda ayudarnos» (7) .

La Iglesia como Cuerpo vivo, afirmó el P. Federico Lombardi portavoz de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, debe caminar activamente para progresar siempre más en la capacidad de afrontar y superar estos problemas. Sea para escuchar a las víctimas, entender su sufrimiento, ayudarlos a sanar las heridas, sea en la prevención para que este tipo de problemas no se repitan más.

El padre Hans Zollner S.J., organizador del evento expresó recientemente sus impresiones en la revista la Gregoriana:

- El Simposio internacional organizado por la Gregoriana ha sido un punto de partida, no de llegada, ya que representó una ocasión privilegiada en la cual obispos y otros líderes eclesiásticos pudieron confrontarse. En muchos lugares existen ya practicas bellísimas que pueden intercambiarse, si bien el contexto cultural y de las leyes civiles es diferente de un país al otro. Este carácter de universalidad, realizado gracias al esfuerzo conjunto de los participantes, – gracias al trabajo y al apoyo de la Secretaría de Estado y de los Dicasterios Pontificios –, y de los relatores, fue indudablemente el elemento más nuevo y significativo de frente a este grave problema.

- La presencia y la contribución por parte de la señora Marie Collins y de la baronesa Sheila Hollins – que en calidad de miembro de la listening sessions dirigida por la Iglesia en Irlanda, ha escuchado cerca de 700 víctimas de abuso en ese país – fue la clave de lectura del ambiente y del desarrollo del Simposio. Sin embargo no se pensaba como un encuentro solamente agradable. Fue por el contrario captado como un paso adelante en el largo y doloroso camino de la Iglesia de asumir sus responsabilidades del pasado para trabajar por un futuro mejor.

- Muchos representantes que venían de diversos países de África y de Asia han dicho que comprendieron por primera vez la importancia y las proporciones del desastre de los abusos al interno de la Iglesia, y se espera que esto tenga un impacto fuerte, no solo en la introducción de las Líneas Guía, sino también en implementar medidas preventivas y en asumir las responsabilidades de los casos pasados (8) .

ACTAS DEL SIMPOSIO

Actualmente está en preparación la publicación de las Actas del Simposio en aproximadamente 12 lenguas (las principales del Oeste y Este de Europa y alguna del Oriente).

(7) Cf. H. S. MORA, La Iglesia pone fin a la cultura del silencio sobre los abusos a menores, clausurado el simposio «hacia la curación y la renovación», ZENIT, del 10 de febrero de 2012, http://www.zenit.org/article-41457?l=spanish.

(8) H. ZOLLNER, «Verso la guarigione...» pp. 18-19.
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NOTA: Esta es la 4ta parte de 4.

domingo, 10 de junio de 2012

¿Cómo responder al abuso sexual dentro de la Iglesia?

Continuación del Artículo sobre el Simposio

«Hacia la Curación y Renovación»

Por Pbro. José de Jesús Robelo C.
Diócesis de san Juan de los Lagos

El cardenal Reinhard Marx habló de la responsabilidad del Obispo en la guía de su Iglesia y en el contacto con los medios de comunicación. Mons. Stephen Rossetti iluminó sobre cómo cuidarse de los abusadores. El obispo Jorge Patrón Wong trató los retos de la formación sacerdotal. Don Desmond Nair y el P. Edenio Valle contaron la lucha con los abusos en Sud África y Brasil. Un equipo de cuatro teólogos de la Gregoriana (Profra. Tenace, P. Carola S.J., P. Rotsaert S.J., P. Yánez S.J.) elaboró una reflexión teológica sobre el problema de los abusos.

Mons. Charles Scicluna – promotor de Justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el contacto primario con las denuncias recibidas por la Santa Sede acerca de los abusos realizados por parte de sacerdotes y religiosos – afirmó que ninguna estrategia para la prevención de los abusos hacia los niños difícilmente podrá llevar a resultados sin esfuerzo y responsabilidad. Recordó a propósito, lo que dice el Papa Benedicto XVI dirigiéndose a los Obispos de Irlanda en el 2010: «Solamente una acción decidida llevada adelante con toda honestidad y transparencia podrá restaurar el respeto y la buena voluntad de los Irlandeses hacia la Iglesia a la que consagramos nuestra vida». Las palabras del Santo Padre recuerdan lo que dice el Señor en el Evangelio de san Juan: «La verdad los hará libres» (Jn 8, 32). Una honesta búsqueda de la verdad y de la justicia, es la mejor respuesta que podemos ofrecer al triste fenómeno de abuso sexual a los menores por parte de clérigos. La «mortal cultura del silencio», es de por sí equivocada e injusta. Por eso se tiene la obligación, para los líderes de la Iglesia, de cooperar con las autoridades civiles observando que «el abuso sexual de menores no es solamente un delito canónico o una violación de un Código de conducta interno de una institución, religiosa o de otra, representa también un crimen perseguido por el derecho civil. Por cuanto las relaciones con las autoridades civiles pueda variar de un país al otro, es todavía importante colaborar con ello en el ámbito de las respectivas consecuencias». La Carta circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe del 3 de mayo de 2011 especifica también: siempre se deben seguir las prescripciones de las leyes civiles en lo que toca a las autoridades encargadas, sin prejuicio del foro interno sacramental. Naturalmente que esta colaboración no se refiere solo a los casos de abuso cometidos por clérigos, sino que también incluye aquellos casos de abuso en los que tiene que ver el personal religioso o laico que trabaja en las estructuras eclesiásticas. Durante su intervención, afirmó además, que «no es aceptable» por parte de los obispos ignorar los protocolos anti-abuso preparados por el Vaticano o por las respectivas Conferencias episcopales. Así mismo señaló que ya hay normas concretas en el derecho canónico que permiten sancionar a los obispos por la «negligencia y culpa en el ejercicio de sus propias funciones» (cf. CIC cann. 1389 e 128) (5).

Mons. Tagle, Arzobispo de Manila, observó cómo algunas culturas no europeas presentan elementos que en cualquier caso pueden favorecer que se efectúen los abusos, como un ejemplo la fuerte propensión al tacto, el gran poder concedido a los adultos en relación con los niños, el modo vago y amplio de definir la familia, la consideración casi «divina» de la que el clero goza. También reveló cómo el problema y las graves consecuencias que ha traído requieren sobre todo una respuesta de tipo pastoral. Según el Arzobispo de Manila, los elementos principales de una respuesta como ésta al problema podría ser la cura pastoral de las víctimas y de sus familias, de la comunidad dañada, del clero no acusado, de los superiores y de los obispos. También para el sacerdote autor de la violencia sexual es necesaria la curación pastoral, y el modo mejor es ponerlo de frente a su mala conducta aplicando los procedimientos eclesiásticos y canónicos relativos. El obispo deberá observarlas escrupulosamente, especialmente cuando la gravedad del hecho puede conducir a la destitución del estado clerical. Todo esto presenta el problema delicado y siempre actual de una adecuada selección y formación, no solo de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa, si no sobre todo al grado del episcopado. «Hoy es difícil y doloroso ser un superior o un obispo – concluyó Mons. Tagle – porque en ocasiones, uno se siente perdido, confuso y lleno de vergüenza cuando un miembro del clero comete una violencia sexual. Mientras se ayuda a los propios sacerdotes, es necesario también juzgar. Al mismo tiempo no se puede defender a los sacerdotes, descuidando la verdad, la justicia y el bien de las víctimas y de la comunidad. Los superiores son golpeados por todas partes. Son acusados de cubrir si son discretos, son acusados de faltos de comprensión, si son firmes».

Las tardes fueron dedicadas a talleres conducidos por un equipo de Virtus, un programa cuidado por la National Catholic Risk Retention Group de la Iglesia de Estados Unidos, y creado con el fin de ayudar a la Iglesia en la tarea de la prevención de los abusos. Al interno del programa se previeron una liturgia penitencial (presidida por el Card. Ouellet) y una celebración Eucarística (presidida por el Card. Filoni) inspirada en este tema. En el curso de la liturgia penitencial, el Prefecto de la Congregación para los Obispos, junto a otros 10 obispos, pidió perdón por no haber realizado bien la tarea de proteger a los menores y haber actuado como un «instrumento del mal en contra de ellos» (6) .

Como fruto del Simposio se ha creado un centro multi-lingüístico de ayuda y prevención en internet que permitirá desarrollar una cultura para escuchar a las víctimas y para tener acceso a las informaciones disponibles. Se trata de un Centro de estudio a distancia con sede en Münich, Alemania, conocido como Centro para la protección de los niños del Instituto de psicología de la Universidad Pontificia Gregoriana. Será dirigido por Hubert Lieghardt, profesor invitado en la Universidad Gregoriana y docente en la Universidad de Ulm. El centro dispone de financiación para tres años, durante los cuales promoverá la difusión y buenas prácticas para la creación de estructuras locales, con la tarea de introducir sólidos procedimientos que permitan la intervención rápida y eficaz en casos de problemas relacionados con los abusos. La estructura trabajará con ocho proyectos asociados entre diócesis y congregaciones religiosas, en inglés, español, italiano, alemán. Dos de estos proyectos asociados se encuentran en África (Ghana y Kenya), dos en América Latina (Argentina y Ecuador), dos en Asia (India e Indonesia) y dos en Europa (Alemania e Italia). El sitio web es: http://www.elearnig-childprotection.com/

(5) Cf. C. J. SCICLUNA, La búsqueda de la verdad en casos de abuso sexual: Un deber moral y jurídico, Pontificia Universidad Gregoriana, 6-9 de febrero de 2012.

(6) Cf. M. OUELLET Cardenal, Homilía para la Vigilia penitencial en ocasión del Simposio «Hacia la sanación y la renovación», Iglesia de San Ignacio, Roma, 7 de febrero de 2012.
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NOTA: Esta es la 3ra parte de 4.

sábado, 9 de junio de 2012

Desarrollo del Simposio sobre Abuso Sexual

DESARROLLO DEL SIMPOSIO

Por José de Jesús Robelo C.
Diócesis de san Juan de los Lagos


Participaron los representantes de 110 conferencias episcopales del mundo, 35 superiores Generales de congregaciones religiosas masculinas y femeninas, algunos representantes de las Iglesias Orientales, Rectores de Colegios de Roma, Rectores de Universidades Católicas de todo el mundo, expertos en psicoterapia, derecho canónico, educación y miembros de varios ritos al interno de la Iglesia.

Al iniciar el Encuentro se leyó un mensaje enviado por el Cardenal Secretario de Estado Tarcisio Bertone que dice: «El Santo Padre asegura sus oraciones por esta importante iniciativa. Pide al Señor que, a través de sus deliberaciones, muchos obispos y superiores religiosos de todo el mundo puedan recibir ayuda para responder, al estilo de Cristo, a la tragedia del abuso de menores. La curación de las víctimas debe ser de suma importancia en la comunidad cristiana, y debe ir de la mano de una profunda renovación de la Iglesia en todos los niveles. Nuestro Señor nos recuerda que todo acto de caridad, incluso hacia el más pequeño de nuestros hermanos, es un acto de caridad hacia Él (cf. Mt 25,40). El Santo Padre apoya y alienta todos los esfuerzos para responder con caridad evangélica al reto de proporcionar a los niños y adultos más vulnerables, un ambiente eclesial propicio para su crecimiento humano y espiritual. Y motiva a los participantes del Simposio a seguir recurriendo a la amplia gama de conocimientos especializados, con el fin de promover en toda la Iglesia una fuerte cultura de protección eficaz y apoyo a las víctimas (2)» .

Los temas que se tocaron durante el encuentro ayudaron a reflexionar los variados ambientes que tienen que ver con el problema de los abusos. La mayoría de las personas que fungieron como relatores, son actualmente, responsables de la pastoral de la Iglesia católica de las más diversas partes del mundo, con el fin de mostrar que la situación de los abusos no se reduce solamente a los países occidentales, sino al mundo entero.

La tarde del lunes 6 de febrero el Simposio fue inaugurado con una conferencia del Cardenal William J. Levada quien subrayó la necesidad de un enfoque interdisciplinar –canónico, teológico, pastoral, psicológico- al triste fenómeno de los abusos en la Iglesia y en el mundo. Refirió, además, que se han reportado a la Congregación de la Doctrina de la Fe más de 4000 casos de abuso sexual en los últimos diez años, muchos de estos casos se remontan a décadas. Según el Card. Levada, los Estados Unidos, Canadá, Australia y Alemania son los países que han adoptado normas y líneas guía entre las más completas y rigurosas, pero agregó que, en muchos casos estas respuestas llegan solo cuando se ofrecen revelaciones por parte de los medios de comunicación acerca de comportamientos escandalosos por parte de sacerdotes (3).

Durante las mañanas del 7 al 9 de febrero se realizaron nueve conferencias principales, seguidas por discusiones plenarias, dirigidas por psiquiatras, expertos en la formación sacerdotal, canonistas, obispos y religiosos – algunos de ellos ex alumnos de la Gregoriana – que han tenido que enfrentar dolorosas situaciones en sus respectivas Diócesis y Congregaciones.

Para dar voz a las víctimas, en el transcurso de la primera conferencia se tuvo el testimonio de una persona que sufrió el abuso por parte de un sacerdote cuando tenía 13 años, Marie Collins, ayudada por una psiquiatra. Su testimonio tocó fuertemente a los participantes. Ella narró también el comportamiento adoptado por los superiores del abusador, que se limitaron a echarle a ella la culpa de lo sucedido, sin buscar en alguna manera de detenerlo. Esta falta de escucha y colaboración causaron en ella un sufrimiento y un shock más fuerte que el abuso mismo. La Sra. Collins afirmó que desea que la Iglesia escuche y respete a las víctimas y que tome seriamente sus acusaciones. Agregó que para ella escuchar a un líder de la Iglesia pedir perdón por haber defendido a un abusador es fundamental para sanar; desea también tener la certeza que hay consecuencias disciplinares para aquellos que no respeten las normas de la Iglesia. Todos, especialmente los laicos que creen, tienen el deseo de crecer en tranquilidad «para denunciar el pecado cuando eso suceda, de llamarlo crimen – porque se trata de un crimen – y de hacer algo al respecto» (4).

(2) T. BERTONE, Secretariat of State No. 198.767, Vatican, 30 january 2012.

(3) Cf. W. LEVADA Cardenal, El abuso sexual de menores: Una respuesta polifacética al reto, Pontificia Universidad Gregoriana, 6 de febrero de 2012.
(4) Cf. M. Collins y S. Hollins, Sanando una herida en el corazón de la Iglesia y la Sociedad, «La verdad os hará libres»: Escuchando, entendiendo y actuando para sanar y empoderar a las víctimas, Pontificia Universidad Gregoriana, 7 de febrero de 2012.
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NOTA: Esta es la 2da parte de 4.



viernes, 8 de junio de 2012

«HACIA LA CURACIÓN Y LA RENOVACIÓN»

¿CÓMO RESPONDER AL ABUSO SEXUAL DENTRO DE LA IGLESIA Y DE LA SOCIEDAD? (1) 

Por Pbro. José de Jesús Robelo Cuevas
Diócesis de San Juan de los Lagos


INTRODUCCIÓN

La Pontificia Universidad Gregoriana de Roma organizó del 6 al 9 de febrero de 2012 un Simposio ― encuentro de estudio y reflexión — sobre el problema del abuso sexual de menores y de personas vulnerables, bajo el título «Hacia la Curación y la Renovación». El objetivo fue: proporcionar información a obispos católicos y superiores religiosos sobre los recursos disponibles, mundial e interculturalmente, para responder al abuso sexual dentro de la Iglesia y de la sociedad. Los trabajos tomaron como base la reciente Carta Circular (mayo 2011) de la Congregación para la Doctrina de la Fe pidiendo a todas las diócesis que se desarrollen, en el lapso del año, «procedimientos adecuados tanto para asistir a las víctimas de tales abusos como para la formación de la comunidad eclesial en vista de la protección de los menores». Expertos en los campos de la Psicología, Derecho Canónico, Teología y Ministerio Pastoral, compartieron sus conocimientos para que los participantes puedan promover una respuesta consistente y mundial por parte de la Iglesia que protege a los más débiles e invita a un liderazgo creativo a las comunidades eclesiales.

PROYECTO

El Simposio forma parte de un proceso importante en el camino que la Iglesia se propone recorrer para confrontarse con la «herida abierta» de los abusos a menores y adultos indefensos, como lo ha definido el Santo Padre. En septiembre del 2010 el Consejo Directivo de la Pontificia Universidad Gregoriana decidió organizar un Simposio sobre el tema, iniciativa que encontrón desde el inicio el apoyo explícito y la ayuda concreta por parte de los Dicasterios más relacionados con el trato de los casos de abuso. El Simposio deseaba ser también una respuesta a la reciente carta Circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe y un aporte concreto de la Universidad Gregoriana al servicio de toda la Iglesia. Para el financiamiento se han utilizado los aportes de la Universidad, de la notable ayuda de la Arquidiócesis de Münich de Baviera y de algunas otras entidades eclesiásticas.

EXPOSITORES

Participaron como expositores: El Cardenal William Levada, prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe (USA), la Sra. Marie Collins, víctima de abuso sexual por un sacerdote (Irlanda), la Sra. Sheila Hollins, profesora de Psiquiatría (Inglaterra), Mons. Stephen Rossetti, profesor clínico de la Universidad Católica de América (USA), el Padre Desmond Nair, consejero de la Conferencia Episcopal (Sud África), Mons. Charles Scicluna, promotor de justicia de la Congragación para la Doctrina de la Fe (Malta-Roma), el Padre Edenio Valle, fundador del Instituto terapéutico Acolher (Brasil), Mons. Jorge Patrón Wong, obispo coadjutor de Papantla (México), Mons. Luis Antonio Gokim Tagle, obispo de Imus (Filipinas) y el Cardenal Reinhard Marx, Arzobispo de Münich (Alemania).

OBJETIVOS

En una mirada general del Simposio se pretendió examinar: a) historias de las víctimas y recursos pastorales de curación; b) la más reciente y avanzada información sobre tratamiento para agresores; c) la revisión de las mejores prácticas de protocolo de derecho civil y canónico para responder, reportar y prevenir; d) los caminos positivos de trabajo con los Medios de Comunicación Social; e) las múltiples e interculturales cuestiones relacionadas en la promoción de una respuesta consistente y mundial de la Iglesia; f) la reflexión teológica y pastoral de académicos provenientes de diferentes partes del mundo sobre formas de fomentar estructuras y liderazgos creativos, transparentes y activos en la Iglesia; g) la introducción a sitios web multilingües y de aprendizaje electrónico dirigidos a obispos y superiores religiosos para ayudar en la promoción de comunidades más seguras.

(1) ste artículo está basado en dos fuentes principales, la primera: el Simposio, publicado en el sitio web de la Universidad durante el evento: http://thr.unigre.it/vescovi2012/es-es/intro.aspx y la segunda: H. Zollner, «Verso la guarigione e il rinnovamento, Chiesa e abusi sessuali su minori» en La Gregoriana, año XVII, n. 42, Roma, marzo 2012, pp. 14-19.
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NOTA: El artículo lo he dividido en 4 partes, la presente corresponde a la 1ra. parte