viernes, 8 de junio de 2012

«HACIA LA CURACIÓN Y LA RENOVACIÓN»

¿CÓMO RESPONDER AL ABUSO SEXUAL DENTRO DE LA IGLESIA Y DE LA SOCIEDAD? (1) 

Por Pbro. José de Jesús Robelo Cuevas
Diócesis de San Juan de los Lagos


INTRODUCCIÓN

La Pontificia Universidad Gregoriana de Roma organizó del 6 al 9 de febrero de 2012 un Simposio ― encuentro de estudio y reflexión — sobre el problema del abuso sexual de menores y de personas vulnerables, bajo el título «Hacia la Curación y la Renovación». El objetivo fue: proporcionar información a obispos católicos y superiores religiosos sobre los recursos disponibles, mundial e interculturalmente, para responder al abuso sexual dentro de la Iglesia y de la sociedad. Los trabajos tomaron como base la reciente Carta Circular (mayo 2011) de la Congregación para la Doctrina de la Fe pidiendo a todas las diócesis que se desarrollen, en el lapso del año, «procedimientos adecuados tanto para asistir a las víctimas de tales abusos como para la formación de la comunidad eclesial en vista de la protección de los menores». Expertos en los campos de la Psicología, Derecho Canónico, Teología y Ministerio Pastoral, compartieron sus conocimientos para que los participantes puedan promover una respuesta consistente y mundial por parte de la Iglesia que protege a los más débiles e invita a un liderazgo creativo a las comunidades eclesiales.

PROYECTO

El Simposio forma parte de un proceso importante en el camino que la Iglesia se propone recorrer para confrontarse con la «herida abierta» de los abusos a menores y adultos indefensos, como lo ha definido el Santo Padre. En septiembre del 2010 el Consejo Directivo de la Pontificia Universidad Gregoriana decidió organizar un Simposio sobre el tema, iniciativa que encontrón desde el inicio el apoyo explícito y la ayuda concreta por parte de los Dicasterios más relacionados con el trato de los casos de abuso. El Simposio deseaba ser también una respuesta a la reciente carta Circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe y un aporte concreto de la Universidad Gregoriana al servicio de toda la Iglesia. Para el financiamiento se han utilizado los aportes de la Universidad, de la notable ayuda de la Arquidiócesis de Münich de Baviera y de algunas otras entidades eclesiásticas.

EXPOSITORES

Participaron como expositores: El Cardenal William Levada, prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe (USA), la Sra. Marie Collins, víctima de abuso sexual por un sacerdote (Irlanda), la Sra. Sheila Hollins, profesora de Psiquiatría (Inglaterra), Mons. Stephen Rossetti, profesor clínico de la Universidad Católica de América (USA), el Padre Desmond Nair, consejero de la Conferencia Episcopal (Sud África), Mons. Charles Scicluna, promotor de justicia de la Congragación para la Doctrina de la Fe (Malta-Roma), el Padre Edenio Valle, fundador del Instituto terapéutico Acolher (Brasil), Mons. Jorge Patrón Wong, obispo coadjutor de Papantla (México), Mons. Luis Antonio Gokim Tagle, obispo de Imus (Filipinas) y el Cardenal Reinhard Marx, Arzobispo de Münich (Alemania).

OBJETIVOS

En una mirada general del Simposio se pretendió examinar: a) historias de las víctimas y recursos pastorales de curación; b) la más reciente y avanzada información sobre tratamiento para agresores; c) la revisión de las mejores prácticas de protocolo de derecho civil y canónico para responder, reportar y prevenir; d) los caminos positivos de trabajo con los Medios de Comunicación Social; e) las múltiples e interculturales cuestiones relacionadas en la promoción de una respuesta consistente y mundial de la Iglesia; f) la reflexión teológica y pastoral de académicos provenientes de diferentes partes del mundo sobre formas de fomentar estructuras y liderazgos creativos, transparentes y activos en la Iglesia; g) la introducción a sitios web multilingües y de aprendizaje electrónico dirigidos a obispos y superiores religiosos para ayudar en la promoción de comunidades más seguras.

(1) ste artículo está basado en dos fuentes principales, la primera: el Simposio, publicado en el sitio web de la Universidad durante el evento: http://thr.unigre.it/vescovi2012/es-es/intro.aspx y la segunda: H. Zollner, «Verso la guarigione e il rinnovamento, Chiesa e abusi sessuali su minori» en La Gregoriana, año XVII, n. 42, Roma, marzo 2012, pp. 14-19.
_______
 
NOTA: El artículo lo he dividido en 4 partes, la presente corresponde a la 1ra. parte

jueves, 7 de junio de 2012

Complot... ¿En el Vaticano?

COMPLOT… ¿EN EL VATICANO?

Hasta hace poco tiempo, nadie hubiera podido dar crédito a la cantidad de chismes y elucubraciones en torno al sucesor de San Pedro y su misión. Se constata la triste realidad que Benedicto XVI había ya advertido en el sentido de que: «los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo llegan desde fuera, sino que los sufrimientos de la Iglesia vienen precisamente de su interior». Lo que ahora nos preocupa nos remite al pasado 18 de mayo cuando salió a la venta el libro del periodista italiano Gianluigi Nuzzi intitulado «Su Santidad: Los documentos secretos del Vaticano». La publicación contiene información reservada a la Santa Sede y documentos privados del Santo Padre que la sala de prensa vaticana ha calificado no solo de «una discutible –y objetivamente difamatoria-, iniciativa periodística, sino que asume claramente las características de un acto criminal». Es un hecho que el Santo Padre, e incluso los remitentes de los mensajes a él dirigidos, han visto violados sus derechos personales de reserva y de libertad en la correspondencia.

En la tarde del miércoles 23 de mayo fue arrestado Paolo Gabriele, mayordomo del Papa, luego de que en su apartamento se encontraran documentos reservados de la Santa Sede. Gabriele, casado y con tres hijos y uno de los miembros de la llamada «familia pontificia», un grupo de 9 personas que sirve de manera personal al Pontífice, permanece detenido en la Gendarmería Vaticana. A partir de este lamentable hecho, semejante a una novela de ficción estilo Dan Brown, todo ha sido chisme y comentarios infundados que han llegado al extremo de afirmar que existe un «complot» en contra del Papa que llegaría al extremo de planear su asesinato. El jesuita Federico Lombardi, ha desmentido categóricamente las versiones de la prensa sensacionalista que ha afirmado la existencia de algunos aparatos de grabación y de reproducción en la casa del mayordomo. Añadió que Carlo Fusco, abogado de Gabriele, ha afirmado que el acusado tiene el deseo de colaborar con el caso, que su esposa «no ha concedido jamás una entrevista y que el mayordomo se encuentra muy sereno y tranquilo», contrario a todo lo que se ha dicho en los medios.

Los abogados también expresaron su «estupor» por las versiones de algunos diarios que afirman tener elementos del caso que ellos desconocen. Asimismo, el padre Lombardi expresó firmemente que no existe algún cardenal sospechoso: «Lo desmiento del modo más total, no hay ningún cardenal italiano o no italiano sospechoso de modo particular». El jefe de la oficina de prensa vaticana pidió considerar que «la comisión cardenalicia nombrada por el Papa escucha a diversas personas, entre ellos cardenales que son responsables de diversos despachos de la curia, pero esto no significa en absoluto que haya motivos de sospecha. Lo desmiento y no tiene fundamento. También desmiento que haya alguna mujer investigada, en una entrevista o presunta entrevista de un diario italiano, se hablaba de un grupo de relatores nombrados por el Papa y dirigidos por una mujer». Y añadió: «estamos en la pura fantasía, no hay en absoluto ningún fundamento sobre esto, y los invito a dudar en las entrevistas de este tipo».

Cuando se afirma que Gabriele podría ser declarado culpable del crimen de posesión ilegal de documentos de un Jefe de Estado, lo que está penado con 30 años de cárcel, el Padre Lombardi declaró el sábado que la idea es acusarlo solo de «robo agravado». Y ante las supuestas «luchas de poder» internas en el Vaticano que precederían una sucesión papal anticipada, el jesuita consideró estas versiones como exageradas y sin fundamento, por lo que hizo un llamado a la objetividad. También ha habido algunos medios italianos que han publicado unas declaraciones de personas anónimas que se autodenominan «los cuervos», señalando que Paolo Gabriele es solo un «chivo expiatorio» y afirman que han hecho estas maniobras para ayudar al Santo Padre. Sin embargo, ninguna fuente anónima ha sido capaz de responder a la pregunta « ¿Cómo ayuda al Papa la filtración de documentos y correspondencia secreta que traen mala prensa a la Santa Sede?». Obviamente el Santo Padre está preocupado y se muestra cansado -y yo diría triste- como pudimos percibir en la celebración de la Eucaristía de Pentecostés y en el rezo del ángelus ante miles de personas que le manifestamos nuestro amor, respeto y apoyo incondicional. No cabe duda que, como hombre santo, está siendo sometido a la prueba y la persecución, sin embargo, conserva su habitual serenidad, su amable sonrisa y nos da un testimonio hermoso de fe y esperanza, a pesar de las circunstancias de dolor y confusión que estamos viviendo como Iglesia y él, como un gran pastor.

P. Jaime Emilio González Magaña, S. I.



miércoles, 6 de junio de 2012

La Vocación como un proceso para toda la vida


1. Naturaleza e importancia de la formación sacerdotal

En el diccionario del Sacerdocio, en el punto que habla sobre la Relevancia teológica del concepto, se afirma:

La vida cristiana, de la que la vida sacerdotal es una concreción, tiene una doble estructura, progresivo-dinámica e histórico-experiencial, es asentimiento que madura a lo largo de un camino constante, adhesión mental-afectivo-volitiva que sólo se produce al cabo de un largo proceso. El sí histórico, dado el día de la ordenación, es un sí que se prolonga y se hace real a lo largo de la historicidad personal. En este sentido el sí es un proceso de maduración, un largo y lento peregrinar hacia la Patria donde el creyente presbítero alcanzará la plena realización, identidad. Según esto, la vida sacerdotal será un proceso progresivo de asimilación de los sentimientos del Buen Pastor, que se preocupa por sus ovejas y quiere salvar a todas .

Se trata de un proceso que nos lleva a una maduración que conlleva diferentes etapas y que afecta toda nuestra vida. Por eso es muy importante que vayamos conociendo los diferentes aspectos y matices con los cuales se va presentando durante la dinámica de maduración hacia la propia identidad y la configuración con Jesucristo buen Pastor. Se trata de llegar a la configuración con los sentimiento del Hijo, es decir de Jesucristo en su relación con Dios Padre. Para poder entender la consecuencia que se deriva en la misión (pastoreo) es necesario saber a que soy llamado (filiación) es decir la identificación con el Hijo de Dios y a través de él nuestra participación en dicha filiación divina.

De esta manera podemos ver que toda vocación, corresponde a un proceso vitalicio, como a continuación exponemos en esta cita:

Si esto es así, si tal es el fin de la vocación sacerdotal, la formación no es ya sólo camino propedéutico, pedagogía que prepara para asumir una identidad y las obligaciones ligadas a ella, sino que se convierte directamente en teología, en un modo teológico de pensar y definir la misma consagración a Dios, es decir, en un lento y progresivo proceso de formación en nosotros del hombre nuevo, o de un corazón humano capaz de asumir los sentimientos divinos, de latir al ritmo del corazón de Dios. La vida del presbítero, en definitiva, es formación en sí misma; la formación entonces, ya no es una exigencia extrínseca, sino la que la define intrínsecamente. Las razones funcionales: tácticas y/o estratégicas, han de dejar paso a las razones estructurales, teológicas (PDV 70) .



martes, 5 de junio de 2012

Importancia de la Formación

Preparación para la vida ministerial


La vida no es fácil, creo que todos podemos coincidir en ello, el mundo se presenta de una manera especialmente desafiante. Todos los tiempos han tenido sus propios retos, y nos corresponde a nosotros desarrollarnos en este tiempo, sin olvidar que juntos hacemos la historia. Se comienza con la propia historia, sin pretender cambiar el mundo, sino convertirse verdaderamente en discípulos de Jesús el Maestro, el verdadero formador.

La importancia de la formación

Toda formación humana es muy importante, implica un verdadero compromiso, no solamente de los formadores, sino del formando, de una manera explícita dentro de un marco de disponibilidad y docibilidad. No es tarea fácil, ya que implica un verdadero compromiso de ambas partes (formando y formador), y en este caminar juntos, se va discerniendo la voluntad de Dios. Por ello que es muy importante dentro de la formación sacerdotal en el seminario, y después en la formación permanente, se cuente con un instrumento que sea útil en el crecimiento de la persona en todas las áreas que se laboran en el seminario (humano, espiritual, intelectual y pastoral) de tal manera, que en la medida en que se vaya desarrollando, al ritmo de los años escolares y de las etapas de formación: propedéutico – filosofía – teología, el formando vaya tomando conciencia de sus propias fortalezas y debilidades, y con el acompañamiento adecuado de parte de los formadores y del equipo profesional que les apoya, pueda ir desarrollando sus potencialidades y subsanando sus deficiencias. Así, el formando, al ser más consciente de su realidad, será más responsable al llamado de Dios a la vida sacerdotal ministerial.

La importancia del acompañamiento y del discernimiento vocacional

Un proyecto de acompañamiento y discernimiento vocacional adecuado, enmarcado en un proyecto personal de vida, auxiliará de una manera notable en la madurez psicológica, espiritual y social del formando, haciéndolo más responsable de su desenvolvimiento como persona y como creyente. Podrá comunicar de manera clara y ordenada sus propios pensamientos, sus aspiraciones, así como sus momentos de incertidumbre o duda, fomentando realmente en él, una edificación sólida en los valores del Reino de Dios.

El Proyecto Personal de Vida

Revaloremos el proyecto personal de vida en nuestros seminarios, como el instrumento eficaz que permite, con la ayuda de Dios, la edificación de la propia vida sobre una base sólida, como la casa cimentada sobre la roca, la roca que es Cristo.



sábado, 2 de junio de 2012

Cómo administrar las tensiones

Administrar las tensiones


Hans Zollner

La vocación no es el ingreso en una second life, sino a la vida real. Para permanecer en ella, afrontar las tensiones espirituales, comunitarias y psíquicas significa captar, aceptar, elaborar. Los ejemplos han ya explicado el sentido de estos tres verbos. Algunos ideas conclusivas.

 En cada tensión se mueven elementos psíquicos, comunitarios y espirituales. Cada persona debe individuar su capacidad para soportar, entre un “demasiado” y un “demasiado poco”.

 Evitar las tensiones significa perder una oportunidad. Huir de las personas que nos rompen los nervios, posponer hasta el infinito decisiones importantes, arrastrar ansias... congela el crecimiento y el aprendizaje. Cuando existe una tensión es útil recordar que tenemos delante de nosotros, no solamente una situación difícil sino el surgir de un nuevo horizonte de significado o para profundizar ulteriormente.

 Remover tensiones o trasladarlas hacia otro objeto, mezcla irremediablemente sus componentes espirituales, comunitarios psíquicos. No se logra nunca más dar un nombre a lo que está sucediendo. Y después, no se pueden negar impunemente: regresarán en forma más marcada y como fuente de amargura, privadas de su oportunidad de agrandar el corazón y hacerlo más amante.

 Para integrar el polo “negativo” (los dilemas de Erikson) y no caer en la desilusión, es necesario aceptar la crisis como componente del vivir, sin agregar inmediatamente la previsión automática del tener que sucumbir.

Permanecer también delante del polo negativo ofrece el descubrimiento cautivante de que aquello que parecía una derrota se ha revelado también como un descubrimiento para vivir en forma más libre consigo mismo y con los otros. Hay aquí, aquella conexión interesante entre salud y religión que muchos estudios han evidenciado y sobre la que la vida vocacional es un excelente gimnasio.

 Soportar las tensiones no es solamente una cuestión de resistencia psicológica. Se necesita una motivación que nos permita tolerar el reconocerse contemporáneamente seguros y perplejos, competentes y en culpa, unidos y separados... Últimamente es una motivación religiosa. Los consagrados tienen delante de sí una cumbre: Dios. Si no saben cuál es la cumbre, el ponerse en movimiento es ya fatigoso y el primer obstáculo provoca el deseo de volver atrás. A esta cumbre nos conduce una Guía que nos ha demostrado, con su muerte y resurrección, cómo afrontar las tensiones del camino.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Las tensiones inherentes a la misión

El lado psíquico: las tensiones inherentes a la misión


Hans Zollner
Iniciativa-culpa
La intensidad con la que se responde a la llamada de Dios depende también de la disponibilidad para arriesgar y tomar iniciativas por un ideal radical y nuevo, que supera los habituales (y rutinarios) horizontes de vida. Este “éxodo” activa la tensión inherente al conflicto iniciativa-culpa (3). Ésta comporta la capacidad de balancear la constancia en los propósitos con el tacto y la discreción, la firmeza en las decisiones con la empatía, la perseverancia con el error. Cuando pierdo o fallo, ¿soy todavía capaz de mirar a los otros a los ojos? En la culpa, ¿Dios permanece como un padre pronto a perdonar o se vuelve un juez severo frente al cual es mejor no arriesgar mucho?

La Hna. Mónica, 32 años, cuando terminó los estudios de teología fue destinada a la Casa Madre donde, desde hace años, nada ha cambiado salvo el envejecimiento de las hermanas. Debería sustituir a la superiora que tiene ya más de setenta años y hay muchas expectativas puesta en ella. Mónica quisiera un servicio pastoral más cercano a los pobres, también según el carisma originario de la congregación: sobre ello tiene un proyecto pensado durante los años deestudios. Está en la duda. “¿Es justo dejar a las hermanas de la comunidad libradas a sus propios cuidados?”, “¿mi proyecto con los pobres es auténtico o estoy siguiendo solamente un interés personal?”, “Ante Dios, ¿qué cosa quisiera elegir?”.

Pasaje determinante: se necesitaría ayudar a Mónica a encontrar su lugar en la vida, aquello que mayormente le permita amar con todo el corazón, más allá que el puesto sea en la comunidad con las hermanas o en el servicio a los pobres. Si en cambio, se hace de la cuestión un problema sobre el puesto que se debe ocupar, permanece no resuelta en Mónica la tensión entre seguir la propia búsqueda, pero sintiéndose en culpa, o adaptarse, pero sin espíritu de iniciativa.

Identidad-difusión de roles

Este conflicto (5) refiere a la capacidad de mantener -y recuperar en el tiempo del extravío – una identidad estable de sí sin la cual no hay evolución del Yo sino un enajenamiento de si mismo. La lucha por la identidad propone varias preguntas: ¿cómo permanecer “uno y unido” en la dispersión de la vida? ¿Hago lo que cuenta y permanece, o lo que gusta y pasa? ¿Atraigo a las personas por aquello que yo soy o porque lo finjo? En una perspectiva cristiana, ¿me siento dividido entre el ser cristiano y el ser hombre/mujer, o siento que mi realización deriva del haber sabido crear un círculo virtuoso entre
el proceso de perderse y aquel de encontrarse?

El P. Ricardo, 45 años, desde hace 7 años es rector de un santuario. Amado y buscado por la gente, sabe escucharla y aconsejarla, a veces hasta tarde en a noche. Desde hace tiempo no tiene más espacio para sí y para la oración personal. Comienza a sentirse vacío. Tiene la impresión de vivir de rentas, pero se está dando cuenta que las provisiones ya se están acabando. No “siente” más como antes lo que está haciendo. “Me parece de ser como un actor que repite a memoria su rol. No se más donde estoy”.

Pasaje determinante: el P. Ricardo tiene necesidad de tomar distancia de su trabajo, no porque esté agotado o en crisis, sino para abrir un próximo estadio de vida, aquel en el que pueda encontrar una nueva y más profunda circularidad entre el perderse y el encontrarse. Después de años de trabajo no es fácil descubrir una nueva forma de ser ante sí mismo y ante Dios. Más que recuperar las fuerzas y descansar, para el P. Ricardo se trata de aprender qué cosa él puede dar como persona y no como rector de un santuario, el incansable rector.

_____
Tomado de la revista: Tredimensioni

martes, 29 de mayo de 2012

Las tensiones inherentes a la comunidad

El lado comunitario: las tensiones inherentes a la comunidad

Hans Zollner



Autonomía-vergüenza y duda

La forma particular con la cual una comunidad organiza su estilo de relacionarse, de influenciarse y ayudarse, plasma a las personas que la habitan, con consiguientes tensiones más o menos fuertes.

Úrsula, 34 años, había llevado una vida autónoma: trabajo, automóvil, amigos, tiempo libre, deporte y viajes. Y sin embargo no sentía que todo esto fuera suficiente, y después de algún tiempo, entró en una congregación de religiosas, decisión que sus amigos no entendieron y de la cual a veces se burlaron. Después de algún tiempo, empezó a sentir que le faltaban su auto, su computadora, y sus libros... pero sobre todo sentía de ser tratada por las hermanas como si fuera una niña. Para cada cosa debía pedir permiso y a sus muchas preguntas, recibía siempre la misma respuesta: “¿aquí siempre se hizo así; tu entenderás más adelante”. Entonces, retornan a su mente las palabras de los amigos: “con las hermanas tendrás que renunciar a tu voluntad”.
Aquí, las tensiones conciernen el dilema autonomía-vergüenza y duda (2): ¿hasta qué punto estoy pronta a pagar por la perla preciosa? ¿Qué cosa significa intercambiar la libertad que tenía antes por aquella de los hijos de Dios, dado que le parece haber encontrado en el convento solamente reglas y preceptos? Las tensiones actuales le abren una nueva pregunta: sobre mi decisión, ¿puedo decir todavía que la he querido y la quiero?

Pasaje determinante: lo ideal sería enfrentar esta tensión con un educador. Solos, es difícil darle su verdadero nombre y podría erróneamente entrar en una crisis vocacional. Se trata en cambio, de entender cuánta ansia y resistencia existe por tener que confirmar la elección hecha y cuánto, en cambio, son quejas legítimas por obstáculos que enlentecen una elección auténtica. En el diálogo, Ursula puede aprender a gobernar -en vez de padecer- su duda, y la comunidad puede aprender a relacionarse mejor con sus jóvenes sin tratarlas como niñas.

Intimidad-aislamiento

Este conflicto (el sexto de Erikson) juega un rol decisivo en la edad adulta. Su tensión tiene contornos tanto humanos como espirituales. Sobre el trabajo, lleva a preguntarse si debe cumplirlo con convicción y dedicación o, en cambio en modo formal. En las relaciones, pone a prueba la capacidad de respetar la libertad ajena y con igual libertad, vincularse y dejarse implicar; sentir al otro como un aliado o como una amenaza; saber regular el juego de la distancia y cercanía interpersonal; cuidar la relación o romperla cuando decepciona; permanecer cordiales también en el momento de la crítica. En el ámbito espiritual, la tensión se presenta nuevamente en la capacidad de mantener la familiaridad con Dios en vez de vivirlo como un competidor o, en el extremo opuesto, vincularse a Él en forma simbiótica. Es por tanto, un conflicto que concierne la relación con el “objeto”: para amar a las personas como Cristo sería más fácil si estas personas no fueran aquellas con las que debemos convivir codo a codo.

Ocho monjes de diferentes edades se preguntan qué cosa pueden hacer juntos en el tiempo de Adviento. Las propuestas van desde el recitar comunitariamente el rosario, a la lectura de los textos de su Orden o al compartir su camino vocacional. Para todos es claro que un hermano monje no participará, cualquiera sea la cosa que se decida hacer. Ésto lleva a discutir mucho: ¿qué sentido tiene hacer algo juntos si ello implica un mayor aislamiento de alguno?

Pasaje determinante: el banco de pruebas no es solamente el hermano monje que se aísla, sino la capacidad comunitaria de proteger una “intimidad” realista, con una decisión que no sea ni impuesta ni demasiado opcional. Los monjes podrían iniciar a reunirse una vez por semana y compartir la lectura del día. El superior podría informar sobre esto al monje aislado e invitarlo con actitud expectante, sin insistir que tiene absolutamente que estar presente.

La tensión entre intimidad y aislamiento atraviesa también el vínculo que une entre ellos a la comunidad y a la misión. La misión nunca es algo individual; hoy en día, se es muy sensible al hecho que ésta sea expresión de la comunidad en cuanto tal. La misma tensión aparece nuevamente en la relación recíproca entre los miembros de una comunidad, en la relación de cada uno de ellos con Jesús y en el vínculo mutuo entre relación comunitaria y experiencia espiritual personal. La buena gestión de la intimidad va en beneficio de todas estas áreas.

________
Tomado de la revista: Tredimensioni