domingo, 10 de junio de 2012

¿Cómo responder al abuso sexual dentro de la Iglesia?

Continuación del Artículo sobre el Simposio

«Hacia la Curación y Renovación»

Por Pbro. José de Jesús Robelo C.
Diócesis de san Juan de los Lagos

El cardenal Reinhard Marx habló de la responsabilidad del Obispo en la guía de su Iglesia y en el contacto con los medios de comunicación. Mons. Stephen Rossetti iluminó sobre cómo cuidarse de los abusadores. El obispo Jorge Patrón Wong trató los retos de la formación sacerdotal. Don Desmond Nair y el P. Edenio Valle contaron la lucha con los abusos en Sud África y Brasil. Un equipo de cuatro teólogos de la Gregoriana (Profra. Tenace, P. Carola S.J., P. Rotsaert S.J., P. Yánez S.J.) elaboró una reflexión teológica sobre el problema de los abusos.

Mons. Charles Scicluna – promotor de Justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el contacto primario con las denuncias recibidas por la Santa Sede acerca de los abusos realizados por parte de sacerdotes y religiosos – afirmó que ninguna estrategia para la prevención de los abusos hacia los niños difícilmente podrá llevar a resultados sin esfuerzo y responsabilidad. Recordó a propósito, lo que dice el Papa Benedicto XVI dirigiéndose a los Obispos de Irlanda en el 2010: «Solamente una acción decidida llevada adelante con toda honestidad y transparencia podrá restaurar el respeto y la buena voluntad de los Irlandeses hacia la Iglesia a la que consagramos nuestra vida». Las palabras del Santo Padre recuerdan lo que dice el Señor en el Evangelio de san Juan: «La verdad los hará libres» (Jn 8, 32). Una honesta búsqueda de la verdad y de la justicia, es la mejor respuesta que podemos ofrecer al triste fenómeno de abuso sexual a los menores por parte de clérigos. La «mortal cultura del silencio», es de por sí equivocada e injusta. Por eso se tiene la obligación, para los líderes de la Iglesia, de cooperar con las autoridades civiles observando que «el abuso sexual de menores no es solamente un delito canónico o una violación de un Código de conducta interno de una institución, religiosa o de otra, representa también un crimen perseguido por el derecho civil. Por cuanto las relaciones con las autoridades civiles pueda variar de un país al otro, es todavía importante colaborar con ello en el ámbito de las respectivas consecuencias». La Carta circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe del 3 de mayo de 2011 especifica también: siempre se deben seguir las prescripciones de las leyes civiles en lo que toca a las autoridades encargadas, sin prejuicio del foro interno sacramental. Naturalmente que esta colaboración no se refiere solo a los casos de abuso cometidos por clérigos, sino que también incluye aquellos casos de abuso en los que tiene que ver el personal religioso o laico que trabaja en las estructuras eclesiásticas. Durante su intervención, afirmó además, que «no es aceptable» por parte de los obispos ignorar los protocolos anti-abuso preparados por el Vaticano o por las respectivas Conferencias episcopales. Así mismo señaló que ya hay normas concretas en el derecho canónico que permiten sancionar a los obispos por la «negligencia y culpa en el ejercicio de sus propias funciones» (cf. CIC cann. 1389 e 128) (5).

Mons. Tagle, Arzobispo de Manila, observó cómo algunas culturas no europeas presentan elementos que en cualquier caso pueden favorecer que se efectúen los abusos, como un ejemplo la fuerte propensión al tacto, el gran poder concedido a los adultos en relación con los niños, el modo vago y amplio de definir la familia, la consideración casi «divina» de la que el clero goza. También reveló cómo el problema y las graves consecuencias que ha traído requieren sobre todo una respuesta de tipo pastoral. Según el Arzobispo de Manila, los elementos principales de una respuesta como ésta al problema podría ser la cura pastoral de las víctimas y de sus familias, de la comunidad dañada, del clero no acusado, de los superiores y de los obispos. También para el sacerdote autor de la violencia sexual es necesaria la curación pastoral, y el modo mejor es ponerlo de frente a su mala conducta aplicando los procedimientos eclesiásticos y canónicos relativos. El obispo deberá observarlas escrupulosamente, especialmente cuando la gravedad del hecho puede conducir a la destitución del estado clerical. Todo esto presenta el problema delicado y siempre actual de una adecuada selección y formación, no solo de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa, si no sobre todo al grado del episcopado. «Hoy es difícil y doloroso ser un superior o un obispo – concluyó Mons. Tagle – porque en ocasiones, uno se siente perdido, confuso y lleno de vergüenza cuando un miembro del clero comete una violencia sexual. Mientras se ayuda a los propios sacerdotes, es necesario también juzgar. Al mismo tiempo no se puede defender a los sacerdotes, descuidando la verdad, la justicia y el bien de las víctimas y de la comunidad. Los superiores son golpeados por todas partes. Son acusados de cubrir si son discretos, son acusados de faltos de comprensión, si son firmes».

Las tardes fueron dedicadas a talleres conducidos por un equipo de Virtus, un programa cuidado por la National Catholic Risk Retention Group de la Iglesia de Estados Unidos, y creado con el fin de ayudar a la Iglesia en la tarea de la prevención de los abusos. Al interno del programa se previeron una liturgia penitencial (presidida por el Card. Ouellet) y una celebración Eucarística (presidida por el Card. Filoni) inspirada en este tema. En el curso de la liturgia penitencial, el Prefecto de la Congregación para los Obispos, junto a otros 10 obispos, pidió perdón por no haber realizado bien la tarea de proteger a los menores y haber actuado como un «instrumento del mal en contra de ellos» (6) .

Como fruto del Simposio se ha creado un centro multi-lingüístico de ayuda y prevención en internet que permitirá desarrollar una cultura para escuchar a las víctimas y para tener acceso a las informaciones disponibles. Se trata de un Centro de estudio a distancia con sede en Münich, Alemania, conocido como Centro para la protección de los niños del Instituto de psicología de la Universidad Pontificia Gregoriana. Será dirigido por Hubert Lieghardt, profesor invitado en la Universidad Gregoriana y docente en la Universidad de Ulm. El centro dispone de financiación para tres años, durante los cuales promoverá la difusión y buenas prácticas para la creación de estructuras locales, con la tarea de introducir sólidos procedimientos que permitan la intervención rápida y eficaz en casos de problemas relacionados con los abusos. La estructura trabajará con ocho proyectos asociados entre diócesis y congregaciones religiosas, en inglés, español, italiano, alemán. Dos de estos proyectos asociados se encuentran en África (Ghana y Kenya), dos en América Latina (Argentina y Ecuador), dos en Asia (India e Indonesia) y dos en Europa (Alemania e Italia). El sitio web es: http://www.elearnig-childprotection.com/

(5) Cf. C. J. SCICLUNA, La búsqueda de la verdad en casos de abuso sexual: Un deber moral y jurídico, Pontificia Universidad Gregoriana, 6-9 de febrero de 2012.

(6) Cf. M. OUELLET Cardenal, Homilía para la Vigilia penitencial en ocasión del Simposio «Hacia la sanación y la renovación», Iglesia de San Ignacio, Roma, 7 de febrero de 2012.
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NOTA: Esta es la 3ra parte de 4.

sábado, 9 de junio de 2012

Desarrollo del Simposio sobre Abuso Sexual

DESARROLLO DEL SIMPOSIO

Por José de Jesús Robelo C.
Diócesis de san Juan de los Lagos


Participaron los representantes de 110 conferencias episcopales del mundo, 35 superiores Generales de congregaciones religiosas masculinas y femeninas, algunos representantes de las Iglesias Orientales, Rectores de Colegios de Roma, Rectores de Universidades Católicas de todo el mundo, expertos en psicoterapia, derecho canónico, educación y miembros de varios ritos al interno de la Iglesia.

Al iniciar el Encuentro se leyó un mensaje enviado por el Cardenal Secretario de Estado Tarcisio Bertone que dice: «El Santo Padre asegura sus oraciones por esta importante iniciativa. Pide al Señor que, a través de sus deliberaciones, muchos obispos y superiores religiosos de todo el mundo puedan recibir ayuda para responder, al estilo de Cristo, a la tragedia del abuso de menores. La curación de las víctimas debe ser de suma importancia en la comunidad cristiana, y debe ir de la mano de una profunda renovación de la Iglesia en todos los niveles. Nuestro Señor nos recuerda que todo acto de caridad, incluso hacia el más pequeño de nuestros hermanos, es un acto de caridad hacia Él (cf. Mt 25,40). El Santo Padre apoya y alienta todos los esfuerzos para responder con caridad evangélica al reto de proporcionar a los niños y adultos más vulnerables, un ambiente eclesial propicio para su crecimiento humano y espiritual. Y motiva a los participantes del Simposio a seguir recurriendo a la amplia gama de conocimientos especializados, con el fin de promover en toda la Iglesia una fuerte cultura de protección eficaz y apoyo a las víctimas (2)» .

Los temas que se tocaron durante el encuentro ayudaron a reflexionar los variados ambientes que tienen que ver con el problema de los abusos. La mayoría de las personas que fungieron como relatores, son actualmente, responsables de la pastoral de la Iglesia católica de las más diversas partes del mundo, con el fin de mostrar que la situación de los abusos no se reduce solamente a los países occidentales, sino al mundo entero.

La tarde del lunes 6 de febrero el Simposio fue inaugurado con una conferencia del Cardenal William J. Levada quien subrayó la necesidad de un enfoque interdisciplinar –canónico, teológico, pastoral, psicológico- al triste fenómeno de los abusos en la Iglesia y en el mundo. Refirió, además, que se han reportado a la Congregación de la Doctrina de la Fe más de 4000 casos de abuso sexual en los últimos diez años, muchos de estos casos se remontan a décadas. Según el Card. Levada, los Estados Unidos, Canadá, Australia y Alemania son los países que han adoptado normas y líneas guía entre las más completas y rigurosas, pero agregó que, en muchos casos estas respuestas llegan solo cuando se ofrecen revelaciones por parte de los medios de comunicación acerca de comportamientos escandalosos por parte de sacerdotes (3).

Durante las mañanas del 7 al 9 de febrero se realizaron nueve conferencias principales, seguidas por discusiones plenarias, dirigidas por psiquiatras, expertos en la formación sacerdotal, canonistas, obispos y religiosos – algunos de ellos ex alumnos de la Gregoriana – que han tenido que enfrentar dolorosas situaciones en sus respectivas Diócesis y Congregaciones.

Para dar voz a las víctimas, en el transcurso de la primera conferencia se tuvo el testimonio de una persona que sufrió el abuso por parte de un sacerdote cuando tenía 13 años, Marie Collins, ayudada por una psiquiatra. Su testimonio tocó fuertemente a los participantes. Ella narró también el comportamiento adoptado por los superiores del abusador, que se limitaron a echarle a ella la culpa de lo sucedido, sin buscar en alguna manera de detenerlo. Esta falta de escucha y colaboración causaron en ella un sufrimiento y un shock más fuerte que el abuso mismo. La Sra. Collins afirmó que desea que la Iglesia escuche y respete a las víctimas y que tome seriamente sus acusaciones. Agregó que para ella escuchar a un líder de la Iglesia pedir perdón por haber defendido a un abusador es fundamental para sanar; desea también tener la certeza que hay consecuencias disciplinares para aquellos que no respeten las normas de la Iglesia. Todos, especialmente los laicos que creen, tienen el deseo de crecer en tranquilidad «para denunciar el pecado cuando eso suceda, de llamarlo crimen – porque se trata de un crimen – y de hacer algo al respecto» (4).

(2) T. BERTONE, Secretariat of State No. 198.767, Vatican, 30 january 2012.

(3) Cf. W. LEVADA Cardenal, El abuso sexual de menores: Una respuesta polifacética al reto, Pontificia Universidad Gregoriana, 6 de febrero de 2012.
(4) Cf. M. Collins y S. Hollins, Sanando una herida en el corazón de la Iglesia y la Sociedad, «La verdad os hará libres»: Escuchando, entendiendo y actuando para sanar y empoderar a las víctimas, Pontificia Universidad Gregoriana, 7 de febrero de 2012.
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NOTA: Esta es la 2da parte de 4.



viernes, 8 de junio de 2012

«HACIA LA CURACIÓN Y LA RENOVACIÓN»

¿CÓMO RESPONDER AL ABUSO SEXUAL DENTRO DE LA IGLESIA Y DE LA SOCIEDAD? (1) 

Por Pbro. José de Jesús Robelo Cuevas
Diócesis de San Juan de los Lagos


INTRODUCCIÓN

La Pontificia Universidad Gregoriana de Roma organizó del 6 al 9 de febrero de 2012 un Simposio ― encuentro de estudio y reflexión — sobre el problema del abuso sexual de menores y de personas vulnerables, bajo el título «Hacia la Curación y la Renovación». El objetivo fue: proporcionar información a obispos católicos y superiores religiosos sobre los recursos disponibles, mundial e interculturalmente, para responder al abuso sexual dentro de la Iglesia y de la sociedad. Los trabajos tomaron como base la reciente Carta Circular (mayo 2011) de la Congregación para la Doctrina de la Fe pidiendo a todas las diócesis que se desarrollen, en el lapso del año, «procedimientos adecuados tanto para asistir a las víctimas de tales abusos como para la formación de la comunidad eclesial en vista de la protección de los menores». Expertos en los campos de la Psicología, Derecho Canónico, Teología y Ministerio Pastoral, compartieron sus conocimientos para que los participantes puedan promover una respuesta consistente y mundial por parte de la Iglesia que protege a los más débiles e invita a un liderazgo creativo a las comunidades eclesiales.

PROYECTO

El Simposio forma parte de un proceso importante en el camino que la Iglesia se propone recorrer para confrontarse con la «herida abierta» de los abusos a menores y adultos indefensos, como lo ha definido el Santo Padre. En septiembre del 2010 el Consejo Directivo de la Pontificia Universidad Gregoriana decidió organizar un Simposio sobre el tema, iniciativa que encontrón desde el inicio el apoyo explícito y la ayuda concreta por parte de los Dicasterios más relacionados con el trato de los casos de abuso. El Simposio deseaba ser también una respuesta a la reciente carta Circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe y un aporte concreto de la Universidad Gregoriana al servicio de toda la Iglesia. Para el financiamiento se han utilizado los aportes de la Universidad, de la notable ayuda de la Arquidiócesis de Münich de Baviera y de algunas otras entidades eclesiásticas.

EXPOSITORES

Participaron como expositores: El Cardenal William Levada, prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe (USA), la Sra. Marie Collins, víctima de abuso sexual por un sacerdote (Irlanda), la Sra. Sheila Hollins, profesora de Psiquiatría (Inglaterra), Mons. Stephen Rossetti, profesor clínico de la Universidad Católica de América (USA), el Padre Desmond Nair, consejero de la Conferencia Episcopal (Sud África), Mons. Charles Scicluna, promotor de justicia de la Congragación para la Doctrina de la Fe (Malta-Roma), el Padre Edenio Valle, fundador del Instituto terapéutico Acolher (Brasil), Mons. Jorge Patrón Wong, obispo coadjutor de Papantla (México), Mons. Luis Antonio Gokim Tagle, obispo de Imus (Filipinas) y el Cardenal Reinhard Marx, Arzobispo de Münich (Alemania).

OBJETIVOS

En una mirada general del Simposio se pretendió examinar: a) historias de las víctimas y recursos pastorales de curación; b) la más reciente y avanzada información sobre tratamiento para agresores; c) la revisión de las mejores prácticas de protocolo de derecho civil y canónico para responder, reportar y prevenir; d) los caminos positivos de trabajo con los Medios de Comunicación Social; e) las múltiples e interculturales cuestiones relacionadas en la promoción de una respuesta consistente y mundial de la Iglesia; f) la reflexión teológica y pastoral de académicos provenientes de diferentes partes del mundo sobre formas de fomentar estructuras y liderazgos creativos, transparentes y activos en la Iglesia; g) la introducción a sitios web multilingües y de aprendizaje electrónico dirigidos a obispos y superiores religiosos para ayudar en la promoción de comunidades más seguras.

(1) ste artículo está basado en dos fuentes principales, la primera: el Simposio, publicado en el sitio web de la Universidad durante el evento: http://thr.unigre.it/vescovi2012/es-es/intro.aspx y la segunda: H. Zollner, «Verso la guarigione e il rinnovamento, Chiesa e abusi sessuali su minori» en La Gregoriana, año XVII, n. 42, Roma, marzo 2012, pp. 14-19.
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NOTA: El artículo lo he dividido en 4 partes, la presente corresponde a la 1ra. parte

jueves, 7 de junio de 2012

Complot... ¿En el Vaticano?

COMPLOT… ¿EN EL VATICANO?

Hasta hace poco tiempo, nadie hubiera podido dar crédito a la cantidad de chismes y elucubraciones en torno al sucesor de San Pedro y su misión. Se constata la triste realidad que Benedicto XVI había ya advertido en el sentido de que: «los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo llegan desde fuera, sino que los sufrimientos de la Iglesia vienen precisamente de su interior». Lo que ahora nos preocupa nos remite al pasado 18 de mayo cuando salió a la venta el libro del periodista italiano Gianluigi Nuzzi intitulado «Su Santidad: Los documentos secretos del Vaticano». La publicación contiene información reservada a la Santa Sede y documentos privados del Santo Padre que la sala de prensa vaticana ha calificado no solo de «una discutible –y objetivamente difamatoria-, iniciativa periodística, sino que asume claramente las características de un acto criminal». Es un hecho que el Santo Padre, e incluso los remitentes de los mensajes a él dirigidos, han visto violados sus derechos personales de reserva y de libertad en la correspondencia.

En la tarde del miércoles 23 de mayo fue arrestado Paolo Gabriele, mayordomo del Papa, luego de que en su apartamento se encontraran documentos reservados de la Santa Sede. Gabriele, casado y con tres hijos y uno de los miembros de la llamada «familia pontificia», un grupo de 9 personas que sirve de manera personal al Pontífice, permanece detenido en la Gendarmería Vaticana. A partir de este lamentable hecho, semejante a una novela de ficción estilo Dan Brown, todo ha sido chisme y comentarios infundados que han llegado al extremo de afirmar que existe un «complot» en contra del Papa que llegaría al extremo de planear su asesinato. El jesuita Federico Lombardi, ha desmentido categóricamente las versiones de la prensa sensacionalista que ha afirmado la existencia de algunos aparatos de grabación y de reproducción en la casa del mayordomo. Añadió que Carlo Fusco, abogado de Gabriele, ha afirmado que el acusado tiene el deseo de colaborar con el caso, que su esposa «no ha concedido jamás una entrevista y que el mayordomo se encuentra muy sereno y tranquilo», contrario a todo lo que se ha dicho en los medios.

Los abogados también expresaron su «estupor» por las versiones de algunos diarios que afirman tener elementos del caso que ellos desconocen. Asimismo, el padre Lombardi expresó firmemente que no existe algún cardenal sospechoso: «Lo desmiento del modo más total, no hay ningún cardenal italiano o no italiano sospechoso de modo particular». El jefe de la oficina de prensa vaticana pidió considerar que «la comisión cardenalicia nombrada por el Papa escucha a diversas personas, entre ellos cardenales que son responsables de diversos despachos de la curia, pero esto no significa en absoluto que haya motivos de sospecha. Lo desmiento y no tiene fundamento. También desmiento que haya alguna mujer investigada, en una entrevista o presunta entrevista de un diario italiano, se hablaba de un grupo de relatores nombrados por el Papa y dirigidos por una mujer». Y añadió: «estamos en la pura fantasía, no hay en absoluto ningún fundamento sobre esto, y los invito a dudar en las entrevistas de este tipo».

Cuando se afirma que Gabriele podría ser declarado culpable del crimen de posesión ilegal de documentos de un Jefe de Estado, lo que está penado con 30 años de cárcel, el Padre Lombardi declaró el sábado que la idea es acusarlo solo de «robo agravado». Y ante las supuestas «luchas de poder» internas en el Vaticano que precederían una sucesión papal anticipada, el jesuita consideró estas versiones como exageradas y sin fundamento, por lo que hizo un llamado a la objetividad. También ha habido algunos medios italianos que han publicado unas declaraciones de personas anónimas que se autodenominan «los cuervos», señalando que Paolo Gabriele es solo un «chivo expiatorio» y afirman que han hecho estas maniobras para ayudar al Santo Padre. Sin embargo, ninguna fuente anónima ha sido capaz de responder a la pregunta « ¿Cómo ayuda al Papa la filtración de documentos y correspondencia secreta que traen mala prensa a la Santa Sede?». Obviamente el Santo Padre está preocupado y se muestra cansado -y yo diría triste- como pudimos percibir en la celebración de la Eucaristía de Pentecostés y en el rezo del ángelus ante miles de personas que le manifestamos nuestro amor, respeto y apoyo incondicional. No cabe duda que, como hombre santo, está siendo sometido a la prueba y la persecución, sin embargo, conserva su habitual serenidad, su amable sonrisa y nos da un testimonio hermoso de fe y esperanza, a pesar de las circunstancias de dolor y confusión que estamos viviendo como Iglesia y él, como un gran pastor.

P. Jaime Emilio González Magaña, S. I.



miércoles, 6 de junio de 2012

La Vocación como un proceso para toda la vida


1. Naturaleza e importancia de la formación sacerdotal

En el diccionario del Sacerdocio, en el punto que habla sobre la Relevancia teológica del concepto, se afirma:

La vida cristiana, de la que la vida sacerdotal es una concreción, tiene una doble estructura, progresivo-dinámica e histórico-experiencial, es asentimiento que madura a lo largo de un camino constante, adhesión mental-afectivo-volitiva que sólo se produce al cabo de un largo proceso. El sí histórico, dado el día de la ordenación, es un sí que se prolonga y se hace real a lo largo de la historicidad personal. En este sentido el sí es un proceso de maduración, un largo y lento peregrinar hacia la Patria donde el creyente presbítero alcanzará la plena realización, identidad. Según esto, la vida sacerdotal será un proceso progresivo de asimilación de los sentimientos del Buen Pastor, que se preocupa por sus ovejas y quiere salvar a todas .

Se trata de un proceso que nos lleva a una maduración que conlleva diferentes etapas y que afecta toda nuestra vida. Por eso es muy importante que vayamos conociendo los diferentes aspectos y matices con los cuales se va presentando durante la dinámica de maduración hacia la propia identidad y la configuración con Jesucristo buen Pastor. Se trata de llegar a la configuración con los sentimiento del Hijo, es decir de Jesucristo en su relación con Dios Padre. Para poder entender la consecuencia que se deriva en la misión (pastoreo) es necesario saber a que soy llamado (filiación) es decir la identificación con el Hijo de Dios y a través de él nuestra participación en dicha filiación divina.

De esta manera podemos ver que toda vocación, corresponde a un proceso vitalicio, como a continuación exponemos en esta cita:

Si esto es así, si tal es el fin de la vocación sacerdotal, la formación no es ya sólo camino propedéutico, pedagogía que prepara para asumir una identidad y las obligaciones ligadas a ella, sino que se convierte directamente en teología, en un modo teológico de pensar y definir la misma consagración a Dios, es decir, en un lento y progresivo proceso de formación en nosotros del hombre nuevo, o de un corazón humano capaz de asumir los sentimientos divinos, de latir al ritmo del corazón de Dios. La vida del presbítero, en definitiva, es formación en sí misma; la formación entonces, ya no es una exigencia extrínseca, sino la que la define intrínsecamente. Las razones funcionales: tácticas y/o estratégicas, han de dejar paso a las razones estructurales, teológicas (PDV 70) .



martes, 5 de junio de 2012

Importancia de la Formación

Preparación para la vida ministerial


La vida no es fácil, creo que todos podemos coincidir en ello, el mundo se presenta de una manera especialmente desafiante. Todos los tiempos han tenido sus propios retos, y nos corresponde a nosotros desarrollarnos en este tiempo, sin olvidar que juntos hacemos la historia. Se comienza con la propia historia, sin pretender cambiar el mundo, sino convertirse verdaderamente en discípulos de Jesús el Maestro, el verdadero formador.

La importancia de la formación

Toda formación humana es muy importante, implica un verdadero compromiso, no solamente de los formadores, sino del formando, de una manera explícita dentro de un marco de disponibilidad y docibilidad. No es tarea fácil, ya que implica un verdadero compromiso de ambas partes (formando y formador), y en este caminar juntos, se va discerniendo la voluntad de Dios. Por ello que es muy importante dentro de la formación sacerdotal en el seminario, y después en la formación permanente, se cuente con un instrumento que sea útil en el crecimiento de la persona en todas las áreas que se laboran en el seminario (humano, espiritual, intelectual y pastoral) de tal manera, que en la medida en que se vaya desarrollando, al ritmo de los años escolares y de las etapas de formación: propedéutico – filosofía – teología, el formando vaya tomando conciencia de sus propias fortalezas y debilidades, y con el acompañamiento adecuado de parte de los formadores y del equipo profesional que les apoya, pueda ir desarrollando sus potencialidades y subsanando sus deficiencias. Así, el formando, al ser más consciente de su realidad, será más responsable al llamado de Dios a la vida sacerdotal ministerial.

La importancia del acompañamiento y del discernimiento vocacional

Un proyecto de acompañamiento y discernimiento vocacional adecuado, enmarcado en un proyecto personal de vida, auxiliará de una manera notable en la madurez psicológica, espiritual y social del formando, haciéndolo más responsable de su desenvolvimiento como persona y como creyente. Podrá comunicar de manera clara y ordenada sus propios pensamientos, sus aspiraciones, así como sus momentos de incertidumbre o duda, fomentando realmente en él, una edificación sólida en los valores del Reino de Dios.

El Proyecto Personal de Vida

Revaloremos el proyecto personal de vida en nuestros seminarios, como el instrumento eficaz que permite, con la ayuda de Dios, la edificación de la propia vida sobre una base sólida, como la casa cimentada sobre la roca, la roca que es Cristo.



sábado, 2 de junio de 2012

Cómo administrar las tensiones

Administrar las tensiones


Hans Zollner

La vocación no es el ingreso en una second life, sino a la vida real. Para permanecer en ella, afrontar las tensiones espirituales, comunitarias y psíquicas significa captar, aceptar, elaborar. Los ejemplos han ya explicado el sentido de estos tres verbos. Algunos ideas conclusivas.

 En cada tensión se mueven elementos psíquicos, comunitarios y espirituales. Cada persona debe individuar su capacidad para soportar, entre un “demasiado” y un “demasiado poco”.

 Evitar las tensiones significa perder una oportunidad. Huir de las personas que nos rompen los nervios, posponer hasta el infinito decisiones importantes, arrastrar ansias... congela el crecimiento y el aprendizaje. Cuando existe una tensión es útil recordar que tenemos delante de nosotros, no solamente una situación difícil sino el surgir de un nuevo horizonte de significado o para profundizar ulteriormente.

 Remover tensiones o trasladarlas hacia otro objeto, mezcla irremediablemente sus componentes espirituales, comunitarios psíquicos. No se logra nunca más dar un nombre a lo que está sucediendo. Y después, no se pueden negar impunemente: regresarán en forma más marcada y como fuente de amargura, privadas de su oportunidad de agrandar el corazón y hacerlo más amante.

 Para integrar el polo “negativo” (los dilemas de Erikson) y no caer en la desilusión, es necesario aceptar la crisis como componente del vivir, sin agregar inmediatamente la previsión automática del tener que sucumbir.

Permanecer también delante del polo negativo ofrece el descubrimiento cautivante de que aquello que parecía una derrota se ha revelado también como un descubrimiento para vivir en forma más libre consigo mismo y con los otros. Hay aquí, aquella conexión interesante entre salud y religión que muchos estudios han evidenciado y sobre la que la vida vocacional es un excelente gimnasio.

 Soportar las tensiones no es solamente una cuestión de resistencia psicológica. Se necesita una motivación que nos permita tolerar el reconocerse contemporáneamente seguros y perplejos, competentes y en culpa, unidos y separados... Últimamente es una motivación religiosa. Los consagrados tienen delante de sí una cumbre: Dios. Si no saben cuál es la cumbre, el ponerse en movimiento es ya fatigoso y el primer obstáculo provoca el deseo de volver atrás. A esta cumbre nos conduce una Guía que nos ha demostrado, con su muerte y resurrección, cómo afrontar las tensiones del camino.